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mayo, 2020

Auto ¿Estima?

Cande Coaching, Psicología mayo 17, 2020
Kandediaz Autoestima portada

Alguna vez te has parado a pensar en lo exigente que es la sociedad en la que vivimos?

Se nos valora y acepta (por regla general) por nuestro aspecto físico y ello conlleva que muchas personas pretendan alcanzar unos estándares de belleza casi imposibles.

Además queremos ser los mejores en nuestros estudios, trabajo, etc., porque si no rendimos lo suficiente, o no encontraremos un trabajo digno, o bien, hay varios esperando ocupar nuestro puesto.

Sumemos la aceptación social, que ha llegado a unos límites brutales y casi insoportables desde que las Redes Sociales dominan nuestras vidas: conseguir likes en Facebook, retweets de nuestras publicaciones en Twitter, respuestas y reconocimientos en nuestros WhatsApp u otros chats.

En muchas ocasiones, detrás de todo esto hay carencias, en otras presión social, pero sobre todo, una necesidad de reconocimiento que parte del exterior y no de nosotros mismos.

Nos dedicamos mucho a nuestra imagen externa, pero poco a nuestra parte más interna. Invertimos en ropa, en el Gym, en la mejor tecnología,.. Aparentamos felicidad, riqueza, bienestar.. Al punto que lo convertimos en una competencia insana de quién presume de estar mejor, falseando nuestras vidas de cara al exterior porque, ¿qué pensarán de nosotros?. Pero, ¿trabajamos en nuestra esencia?

¿Realmente nos aporta felicidad un móvil?, o, por el contrario ¿tener relaciones sanas y equilibradas?, o, ¿tener una vida plena?, ¿tener un grupo de amigos en los que realmente se puede confiar y van a ayudarnos en los malos momentos?

¿Realmente 1.000 amigos de Facebook nos van a ayudar en casa cuando estemos enfermos o tengamos una necesidad grave?

La autoestima es un término que se ha trasladado de la psicología al lenguaje común, usándose de forma indiscriminada, y esto puede hacer que se pierda su significado real.

Como Psicóloga, Coach y Experta en Recursos Humanos y Riesgos Psicosociales, te aconsejaría que tengas muy claro qué significa tener baja autoestima y cuáles son sus repercusiones en la vida cotidiana.

La autoestima es un conjunto de percepciones, pensamientos, evaluaciones, sentimientos y tendencias de comportamientos dirigidos hacia uno mismo, hacia nuestra manera de ser, y hacia los rasgos de nuestro cuerpo y nuestro carácter. En resumen: es la evaluación perceptiva de nosotros mismos.

Todos tenemos una imagen mental de quienes somos, qué aspecto tenemos, en qué somos buenos y cuáles son nuestros puntos débiles. Nos formamos esa imagen a lo largo del tiempo, empezando en nuestra infancia.

Empieza a formarse y crecer a partir de los cuatro años, pero tarda muchos más en llegar a su punto álgido

Las personas experimentan cambios en su autoestima, tanto en términos de aumentos  o caídas con carácter temporal, o a largo plazo.

Sin embargo, lo que sí es un aspecto clave, es la importancia de trabajar en ella desde la infancia, para generar su desarrollo de una forma correcta y saludable durante la etapa adulta.

Según un estudio publicado en la revista Psychological Bulletin, la autoestima”sufre cambios sistemáticos a lo largo de la vida”. La investigación, realizada por expertos de la Universidad de Berna (Alemania), ha descubierto cómo varía durante los años y cuál es la edad en la que mejor nos solemos valorar.

La evidencia demuestra que, efectivamente, la autoestima, ese autoconcepto y su valoración, tiene impacto sobre nuestra vida. En particular sobre el éxito y el bienestar que rigen nuestras relaciones sociales, la educación, el trabajo y la salud física y mental”

Se ha demostrado que la autoestima es una de las funciones más importantes de la personalidad, de la motivación, del comportamiento y del desarrollo de la salud mental (Dörr, 2005Zarza, 1994). y por esta razón marca nuestra personalidad durante toda la vida (Zegers, 1981).

La experiencia de los niños desde edades tempranas con su medio y las personas que los rodean, son fundamentales.

Si esto lo llevamos al terreno de los adultos, una vez vivido toda su infancia y adolescencia en los diferentes medios, relaciones y experiencias, nos encontramos que muchas personas tienen una autoestima bastante pobre, y ni tan siquiera se lo habían planteado.

Teniendo en cuenta que la autoestima es un pilar fundamental en lo que somos, es importante que trabajes en ella.

Pero, ¿Cómo podemos saber si tenemos baja autoestima?

Lee este apartado sólo si realmente estás dispuesto a tener un diálogo sincero contigo mismo y plantearte algunas cuestiones.

¿Alguna vez has pensado cosas como ésta  o  similares: ¿“todo me sale mal”, “soy un desastre”, “es normal que no me quieran”, “qué aspecto tan horrible tengo”, etc?

Otras veces, es mucho más sutil, porque hay personas que no se permiten ciertos pensamientos, y se detecta a través de ciertos comportamientos. Como por ejemplo:

  • Compararse con los demás, percibiendo lo bueno en otros y no tanto en uno mismo. Es posible en algunas habilidades pero ni en todas ni la mayor parte del tiempo.
  • Necesidad de reconocimiento: Si nadie se entera, o si los demás no lo consideran un logro, es como si no hubiera existido.
  • De manera repetida elige relaciones (amistades, parejas…) que son claramente dañinas para sí mismo/a.
  • Le resulta excesivamente difícil tomar decisiones. La sensación es que “nunca da el paso”, busca excusas, lo alarga, lo evita, todo son impedimentos que sólo están en su cabeza para evitar decidir.
  • Es muy influenciable por la opinión de los demás y se mueve constantemente en búsqueda de la aprobación externa, tanto de los seres más queridos como de la sociedad en general.
  • Enfocarse en los fracasos, en aquello que le ha salido mal, y no tener en cuenta lo que sí le sale bien

Y así… Podemos seguir enumerando más conductas que nos dan indicios de que existe una autoestima por reforzar.

Y, ¿Cómo podemos trabajar la autoestima?

Si alguna vez te has hecho esta pregunta, seguro que habrás encontrado infinidad de manuales al respecto, y posiblemente siga siendo tu talón de Aquiles.

No te preocupes, es normal.

¿No te ha pasado de ir a un Nutricionista aún sabiendo exactamente qué comer y cómo?

No se trata del conocimiento, sino del seguimiento, de los retos, del acompañamiento, de la tensión de saber que te van a pesar y evaluar. Estoy segura de que lo has vivido en muchos aspectos de tu vida. Pues la autoestima es igual. Porque funcionamos mejor cuando nos mentorizan y acompañan, hasta que podemos hacerlo solos. El objetivo es aprender y convertir en hábitos nuestra gestión de soluciones.

Lo primero a tener en cuenta es si has tenido una infancia sana, sin acontecimientos graves ni traumas y afecto estable. Si no es así, hay que tratar el problema desde nuestras raíces. Pero si realmente, tu infancia y adolescencia transcurrieron de una manera completamente normal, el problema es reciente.

En ese caso, tendrás que explorar dónde está el origen, cuándo empezaste a desconfiar de tus propias capacidades y valía. ¿un trabajo que te ha sobrepasado? ¿unos estudios que no pudiste terminar?, ¿una pareja o amistad tóxica? 

Para ayudar en esto, una de las técnicas que funcionan muy bien es la Reestructuración Cognitiva. Ayuda a la persona a darse cuenta de la irrealidad de sus pensamientos, la falta de sentido o de justificación concreta para pensar de esa manera.

Hay muchas más técnicas. De lo que se trata es de encontrar la mejor para cada uno. Ahí está la clave.

El principal objetivo que buscamos es que la persona aprenda a tratarse desde el respeto y desde el amor a sí mismocambiando su diálogo mental, y no sintiéndose afectado por opiniones o situaciones perniciosas hasta conseguir el equilibrio de aceptarnos y mejorar como un reto y no como un castigo.

Conclusiones

La autoestima no sólo influye en nuestras emociones, sino también en nuestros comportamientos, y a la inversa. 

Trabajar la autoestima es algo muy complejo. Puedes tratar de hacerlo solo o con ayuda. Si lo haces solo, lo que siempre te digo, busca fuentes fiables y contrastadas científicamente por psicólogos titulados. Si te decides hacerlo con ayuda, bien puedes recurrir a terapia o con sesiones de coaching personal. Eso depende de cómo te gustaría trabajarla y el tiempo y autodedicación a invertir.

A este respecto, ten en cuenta que nuestra valoración de nosotros mismos hay que trabajarla cada día de nuestra vida para no caer en hábitos ni comportamientos autodestructivos o sentimientos de inferioridad que no nos permiten desarrollar todas nuestras capacidades ni disfrutar en plenitud y equilibrio nuestra vida.

Sin lugar a dudas, merece la pena el tiempo, esfuerzo y/o inversión que le dediques.

#kandediaz autoestima

Recuerda que la mayoría de las personas pasan o van a pasar por situaciones y/o relaciones que pueden derrumbar su autoestima.

¿SOMOS DÉBILES POR ELLO?, ¿DEBES SENTIRTE MAL O PEOR QUE LOS DEMÁS?

¡¡EN ABSOLUTO!!

Los VERDADEROS VALIENTES son los que sufren, son conscientes de ello, pero se levantan y trabajan por solucionar sus problemas. Y NO DESTRUIR A OTROS O MOSTRAR UNA APARIENCIA FICTICIA.

Los VERDADEROS VALIENTES son los que se atreven A CAMBIAR EL MUNDO.

Si la población mundial tuviera una acorde aceptación de sí mismos estoy segura, de que muchos problemas no existirían, tendríamos relaciones francas y satisfactorias. Normalmente el que vive feliz consigo mismo, hace feliz a los que le rodea.

Si la pérdida de vidas que estamos sufriendo actualmente por el COVID-19 no nos ayuda a darnos cuenta de ello, pocas cosas lo harán.

LUCHA POR SER MEJOR CADA DÍA

tienes un problema. De eso se trata. De ser consciente de ello y aprender a resolverlo.

Como decía uno de nuestros grandes poetas: “Caminante, no hay camino, se hace camino al andar…”- Antonio Machado-.

Fuentes:

  • Arturo Bados y Eugeni García Grau, Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológicos de la Facultad de Psicología, Universidad de Barcelona- Técnica de Reestructuración Cognitiva.
  • Jorge Fresco, Psicólogo.
  • Revista Psychological Bulletin.
  • Investigaciones científicas: Dörr, 2005Zarza, 1994Zegers, 1981
  • Photos on Unsplash.

Diario de una mamá teletrabajadora

Kandediaz Conciliación Teletrabajo

Mamá con teletrabajo, conciliación, en casa, y, además perfectas y guapas, ¿es posible?…

Mar nos cuenta un día habitual en su vida…

Mi nombre es Mar, bueno, no es mi nombre real, pero como les voy a contar una experiencia real que creo que no será muy bien recibida, entenderán que no quiera exponer públicamente mi nombre. En fin, nunca he sido políticamente correcta.

¡Para eso tengo a @kandediaz que me centra cuando me voy… jajaja!!!!!

Desde el Estado de Alarma, soy mamá a pleno rendimiento, mamá de cinco hijos. Sí han leído bien: dos niñas y un niño, un perro y un marido, eso hace un total de 5 hijos.

Además, teletrabajo, y como me gusta ser responsable, normalmente hago más cosas de las que me corresponden.

Mis días empiezan sobre las 6:30 AM, es el único momento para ducharme en condiciones, preparar desayunos, comida, y silenciar al perro que ya está dando la lata.

Como muy tarde, a las 7:30 ya tengo a la prole despierta y activa. En pleno rendimiento. Salvo a mi quinto hijo, que es una marmota. Me he planteado más de una vez tirarle un vaso de agua por encima, pero me asaltan las dudas sobre el tipo de ejemplo que estoy dando a mis niñas.

Como también me ha dado tiempo de encender ordenador y leer a toda prisa e-mail que hayan llegado de noche, aprovecho el momento en que las peques desayunan para yo empezar a trabajar. Mis peques tienen dos, tres y cinco años. Con lo que el desayuno y la tranquilidad duran poco. Así que me paso el día corriendo entre el portátil y las niñas.

Como tenía poco, tengo un colegio maravilloso, increíble, que nos sigue cobrando las cuotas y de regalo me mandan una programación diaria para las dos niñas que ya están en el cole. ¡Soy súper afortunada!. Encantadísima porque además el cole lo elegí yo.

Yuhuuuuu, soy profe además de mamá y teletrabajadora. Pero bueno, lo del cole está chupado. Cada tutora me manda la programación como quiere. Esto significa que cada día recibo entre 3 ó 4 comunicados (aunque he llegado a tener más de 10), además hay que visualizar no sé cuántos vídeos, a esto unimos tarea en un formato que solo hay que descargar, pasar a Word, imprimir, conseguir que las hagan en base a las instrucciones que se nos dan, y luego escanear y mandarlas a las respectivas tutoras, ah, y también psicomotricidad, teatro, baile, manualidades,… Sólo he tenido que comprar tinta de impresora, paquetes de folios, pegamento, rotuladores, creyones, tijeras, pegatinas, gomets, pintura, pinceles,…y rezar al Espíritu Santo y demás divinidades para que me den una cosa que se llama… déjenme recordar… ah sí, lo tengo: ¡PACIENCIA!. Ay que risas.

Bueno pues así entre reuniones por videoconferencia, llamadas, e-mail, informes, aprovecho a que mi quinto hijo, que está en ERTE para que se quede un rato con la prole. Lo cual me da unos momentos maravillosos de tranquilidad, encerrada en mi micro despachito, escuchando gritos diversos: “Papi, ya no eres mi amigo”, y su papi: “pues yo tampoco quiero ser tu amigo”, “mamiiiiiiiii, mamiiiiiiiii, mamiiiiii,…. Ruido, y más ruido… y yo hiperventilando y silenciando el móvil para que la conferencia telefónica que tengo con la Cúpula Directiva no se note ni escuche mi estado actual. Así que pendiente de todas las instrucciones que me dan, avanzo por el pasillo a consolar, ordenar, coordinar la zona de combate, mientras vuelvo a rezar a todas las divinidades para que no me pregunten nada y tener que volver a activar el micrófono.

Después de esto, sólo tengo antes de colgar, hacer un resumen y propuesta de mis nuevas tareas, dar un compromiso de cumplimiento, o sea, PARA YA YA YA, volver a zona de combate, relajar el ambiente, y mirar la hora, porque ya es mediodía y no hemos puesto la comida.

Y entonces, veo que todos se han olvidado de mi cuarto hijo, que no ha aguantado más y ha tenido que hacer pipi en una esquina. Respiro, respiro, respiro. No sé si estoy en confinamiento o de parto otra vez.

Organizo almuerzos, todos tranquilos, yuhuuuuuu… yo puedo comer más tarde, voy a aprovechar este ratito para avanzar en el trabajo. Y vaya sí avanzo, a todo meter, porque la tranquilidad durará poco. Pero tengo un plan B, dibujitos para las más grandes, y al pequeñajo de dos, me lo traigo al despacho y le canto mientras sigo trabajando. Es fácil, tengo una técnica infalible. Lo recuesto sobre mí y sólo trabajo con una mano, y silencio móviles… sigo rezando.

Y sí, me dan ganas de llorarme siento mala madre. Y cuando se duerme, es una paz que aprovecho para seguir trabajando. Y me he olvidado de almorzar. Entonces el hambre me mata. Me voy a la cocina y me olvido de las técnicas de ansiedad, porque además he abandonado mis sesiones de psicología porque no me da la vida.

Y así el resto del día sigue fluyendo, sólo he tenido que cambiar pañales, lavar ropa, recoger, mi quinto hijo agobiado también, los niños descontrolados y saltando por toda la casa, sólo han pintado las paredes y han tirado por el WC un par de muñecos…

Así que ya solo me queda poner lavadora, recoger, limpiar las paredes, y seguir rezando.

Entonces, como tampoco estoy trabajando “a tiempo completo” jajajajaaja, sólo unas 10 horas diarias, me he inscrito en algunos cursos porque si hay algo que no soporto es ser una mala profesional. Y para ello, sigo estudiando y reciclándome de forma continua.

Y bueno, he decidido que además de rezar, necesito buscar alguna solución alternativa, porque hace un rato tuve una experiencia realmente asombrosa: HE SIDO POSEIDA POR UN LEÓN… en primer lugar, escuché un rugido ahhhhhhhhhhhhhhhhh, pero es que después, ME HA POSEIDO UNA TIPA QUE NO CONOZCO que gritaba: No puedo mássssss, y luego, se ha puesto a llorar, pero ¿quién es esa?

Pero, ¿de qué se queja esta Señora?, si sólo está en pie desde las 6:30 de la mañana, va a hacer pipi con compañía diminuta constante, además trabaja, cocina, se encarga de la casa y 5 hijos, FUERTE DESAGRADECIDA.

En fin, así que me siento en soledad un minuto porque, con completa sinceridad, me da miedo que llamen a un exorcista, perder el trabajo y que me odien mis niños (que es lo que más quiero en esta vida), porque ahora mismo me odio hasta yo.

Necesito a mi amiga y psicóloga, que nunca me juzga, que me ayuda y, sobre todo, me aporta ideas, técnicas, y, sobre todo, que me recuerda que no tengo 5 hijos, sino 3. Pero que aún teniendo sólo 3, esto es mucho Señores, es mucho!

Encima, me consuela mucho mirarme al espejo, donde no reconozco ni a mi cuerpo, ni a  mi cara de oso panda con unas ojeras negras que me llegan a la boca…

Y me sigo sintiendo culpable, desolada, con un nudo en el estómago y un dolor continuo en la cabeza.

Lo poquito que salgo a la calle, voy en chándal, ayer me di cuenta que tenía la blusa manchada cuando me paró la policía sin documentación y con las niñas grandes dando un paseo. Necesitaba tanto salir que el kilómetro me lo dejé unos 3 kms atrás. Fue una situación divertida.

Así que volví a casa, cabizbaja, pero con dos niñas felices. Sí felices. Felices porque su mamá había salido a pasear con ellas. Que al llegar me dijeron que me querían mucho y que yo soy su mejor amiga. Y ya no sé ni lo que escribo porque las lágrimas no paran.

La realidad, es que soy una SUPER MAMA. Que no tengo prácticamente ayuda. Que si no fuera esta situación, la realidad es que el peso de todo recae siempre sobre mí. Que por el camino voy logrando que mi quinto hijo se convierta en padre y marido. Que gestiono mi trabajo de una manera magnífica, aunque no siempre se valore. Que las mujeres hemos avanzado mucho, pero con muchos sacrificios. Y que además, soy una valiente, capaz de mirarme a mí misma y no conformarme, de dar valores a mis hijos y tratar que no se me note la ansiedad. De tratar de no sentirme culpable por trabajar porque con un sueldo no nos llega ni para comer.

Y lejos de esconderme en fotos de una alegría irreal, de mentir, de presumir por una vida que no existe, yo me muestro tal y como soy. Seguramente soy una tonta por ello, pero lo que sí soy es una VALIENTE, LUCHADORA y BUENA PERSONA. No me gusta esconderme ante una falsa apariencia, no me gusta autoengañarme, y por ello, trabajo duro conmigo misma, y no me conformo a ver pasar el tiempo. Pido ayuda en pocas ocasiones, pero sí a las personas en las que confío, y sobre todo, en aquella que me asesora y me guía de forma profesional a desarrollarme y a ser cada día mejor.

escribo esto, porque sé que hay más mujeres en mi situación. A todas ellas va este post dedicado. No se sientan mal por rendirse a veces, por llorar, por perder los nervios, por no ser perfectas, delgadas, guapas. Siéntense bien por todo lo que hacen, y no permitan que nadie las infravalore.

De corazón…

¡EMPODÉRATE!

Claves para entrenar tu vida y tu mente

No esperes más. Justo ahora es el momento de hacer cambios esenciales en tu vida. No te pongas más excusas y lee cómo puedes hacerlo!!!

ENTRENA TU VIDA, TU MENTE, TU CUERPO

TÚ PUEDES HACER TODO LO QUE TE PROPONGAS

“No hace más el que más tiene, sino el que más quiere”

Y tú, ¿Qué quieres?

  • ¿Qué objetivos te gustaría lograr?
  • ¿Hay algo que te preocupa?
  • ¿Quieres cambiar el rumbo de tu vida?
  • ¿Haces las cosas que realmente quieres o es por lo que pueden opinar otros de ti?
  • ¿Estás plenamente segur@ de tus decisiones?
  • ¿Qué te frena para alcanzar tus objetivos?
  • ¿Te frustras cuando no los consigues?
  • ¿Quieres cambiar tus hábitos y lograr tus metas?

Tengo una gran noticia

PUEDES

PUEDES

PUEDES

¿Sabes de quién depende?

DE TI

¿Sabes cómo lograrlo?

1- Establece tus metas claramente

2- Define los pasos a dar

3- Evalúa tu progreso objetivamente

3- Y entrena, entrena y entrena

  • ¿No sabes cómo empezar?
  • ¿Empiezas pero te aburres?
  • ¿Tienes voluntad pero no sabes qué pasos dar?

Si tienes claro de que QUIERES cambiar, ten claro de que PUEDES cambiar

Si estás en una etapa en la que te gustaría cambiar tu vida, te animo sinceramente a realizar un proceso de coaching ya que en este contexto, se potencia el espíritu proactivo que es tan necesario en la incorporación de nuevos hábitos.

El deseo de querer cambiar tu vida es más habitual de lo que parece, sin embargo, también existen grandes limitaciones que pueden hacer que se produzca una lucha interior constante para no hacer nada:

“No estoy tan mal ”

 “Si hasta ahora he sido así para qué voy a cambiar”

“Hay quien está peor que yo”

 “No me siento preparad@ o no tengo fuerzas”

 “No sé lo que  quiero”.

Las personas llegan a pasar muchos años de su vida envueltas en la contradicción de querer cambiar pero también con el miedo de hacerlo.

Para querer cambiar tu vida tienes que dar un giro a tu pensamiento pasando de ser un actor secundario al protagonista de tu vida.

No es como algunos piensan: “es que otros tienen suerte y yo no”. La única verdad es que tu vida depende de tu actitud, de tu trabajo personal, de tu capacidad para tomar las decisiones y lo más importante, de intentarlo. Intentar un objetivo es darte la oportunidad a a ti mismo de ir más allá de tus propios límites para explorar nuevos aprendizajes.

Además, tienes que estar preparado para encontrarte con personas en el camino que te desanimarán con sus ideas pesimistas. No dejes que la falta de sueños de otros te robe la convicción de que es posible ser feliz a cualquier edad y que solo es tarde para aquellos que se han quedado de brazos cruzados en la insatisfacción. Busca compañeros de viaje que te acompañen. Elimina a las personas tóxicas de tu vida.

Y, sobre todo, ten en cuenta que SOBREVIVIR NO ES VIVIR

Asume tu responsabilidad y empieza a Entrenar tu vida.

Mi objetivo personal y  lo que transmito a mis colaboradores  es que todo cambio debe hacerse desde tu interior. Empezando por uno mismo. Dejando de buscar culpables fuera. Para dar respuesta a los problemas que nos creamos o con los que nos encontramos. Y asumiendo nuestra responsabilidad para conseguir nuestro bienestar, nuestros objetivos y nuestra felicidad.

Es hora de abrir los ojos al presente y aprender a ocuparnos de nosotros en lugar de pre-ocuparnos por las cosas, porque solo en el presente encontraremos opciones y salidas.

Si te animas, descubrirás infinitas posibilidades a tu alrededor.

Hay miles de opciones para SER FELIZ y DISFRUTAR con intensidad tu vida.

De ti depende!, ¿Te animas?

contacta conmigo y empecemos juntos tu proceso de transformación

Puedes hacerlo a través de:

E-mail: hola@kandediaz.com

Formulario de contacto: los encontrarás en la web junto con mi tfno si quieres llamarme.