¿Sabías que el 90 por 100 de las cosas que nos preocupan no suceden jamás?

Sin embargo, las vivimos como si las estuviéramos viviendo realmente.

Nos pasamos la vida angustiados por cosas que ni han sucedido, ni tienen por qué suceder.

Fíjate en la mayoría de tus afirmaciones cuando estás preocupad@:

¿Y si me despiden? ¿Y si no me aceptan en la universidad? ¿Y si no llevo a cabo bien este proyecto? ¿Y si no renuevo mi beca? ¿Y si mi pareja me deja? ¿Y si a mi hijo le sucede algo? ¿Y si enfermo? ¿Y si enferman mis padres? Ese «y si…» constante tiene un impacto muy fuerte sobre el cuerpo y la mente.

El verdadero problema de este constante “Y si…” es que te pone en un plano y tiempo que aún no ha acaecido, y sólo podemos actuar en el momento presente. Sólo cuando las cosas ocurren, o tienes la certeza real de lo que va a suceder, puedes responsabilizarte sobre tu actuación, en este instante, sobre tu capacidad de proceder en el hoy y el ahora.

Si le preguntas a alguien qué le preocupa, te contesta sobre el pasado o sobre el futuro, ¡nos hemos olvidado de vivir en el presente!

Y esto, que habrás oído infinidad de veces, es real. Sólo cuando nos anclamos en el momento actual, es que conseguimos ser libres.

El pasado nos aporta experiencia e información, pero no lo podemos cambiar. Sólo podemos aprender de él, pero sin establecer relaciones causales constantes. Eso sólo te hace vivir en el rencor y en la culpa. No tiene por qué repetirse todo. Liberarte de tu mochila, hace tu camino más ligero. Lleva sólo aquello necesario para poder vivir en plenitud, disfrutando de cada pequeño detalle que te aporta la vida y sin mirarlo con las gafas del pasado, que sólo contienen manchas, grietas, y distorsionan la visión de tu verdadero sendero.

Cuando no somos capaces de hacerlo, vivimos con sentimientos constantes tales como la tristeza, la culpa, el rencor, la frustración, melancolía, rabia, miedo. Emociones negativas y completamente destructivas. Emociones que nos impiden avanzar y que nos pueden llevar a estados tan severos como la depresión.

¿Cómo superar el pasado y vivir plenamente?

  1. Observa cuáles son los sucesos de tu vida que te afectan más.
    • Anótalos  y refleja  los pensamientos de forma literal tal y como te vienen a la cabeza. Puntúa del 1 al 10 el nivel de creencia que les aportas.
    • Pasado un tiempo, cuando esos sucesos que has anotado ya no te preocupen, vuelve a leerlos y puntúalos nuevamente. Verás cómo el nivel de creencia que le habías asignado inicialmente, ha disminuido.
    • Acepta que quizá te juzgas con demasiada dureza en algunos asuntos. Escribe aquellos aspectos en los que más te sueles castigar.
  2. Anota errores, faltas o fallos que cometiste en el pasado y que para ti han sido importantes. Puntúalos del 1 al 10.
    • Escoge uno de esos “fallos” e imagina que te subes a un coche que tú mism@ pilotas. Obsérvalo desde la ventanilla, pero ojo, que si te centras en él, no podrás controlar el coche y tendrás un accidente. Así es el pasado. Si te centras en él, no sólo no avanzas, sino que te provocarás daños a ti y a cualquiera que te acompañe.
    • Por último, anota esta pregunta en un cuaderno o donde la puedas tener a mano: ¿Qué me estoy perdiendo por vivir enganchad@ a mi pasado y a mis sentimientos de culpa/frustración,…?

Aprende a quererte. Para estar bien en la vida, lo más necesario es saber estar bien con uno mismo.

Y no olvides de buscar en ti cosas que te agraden. Existen, pero en ocasiones tu estado de ánimo, tus anclajes en el pasado, te lo impiden ver. Seguro que dentro de ti existen aptitudes que pueden ser un impulso para crecer en positivo, ¡aunque disgusten a otros! Ahí está tu mayor reto: despegarte de la opinión y juicio de los demás.

No podemos vivir con la constante aprobación de los demás. Disfruta con lo que a ti te hace feliz. Encontrarás personas que disfruten en la misma medida. Abre las puertas a los buenos momentos y a las personas que te ayudan a tenerlos. Deja de lado a los que te hacen sufrir, y no intentes cambiarlos, ni permites que te cambien.

Sólo avanza, disfruta, crece y desarróllate.

La vida es eso que se va mientras vives sin vivir.

Kande Díaz




Fuente: MARIAN ROJAS ESTAPÉ "Cómo hacer que te pasen cosas buenas"