Posted on abril 6, 2020 in Psicología

Diez consejos para la gestión del Confinamiento

En nuestra vida ocurren muchas cosas que no podemos evitar que sucedan. Pero sí hay algo que está en nuestras manos evitar… y es cómo nos influye. Cómo tomarnos los acontecimientos y nuestra reacción a ellos.

Somos nosotros los que tenemos el poder de hacer importante o insignificantes hechos y personas.

Muchas personas me preguntan cómo afrontar el confinamiento y la ansiedad generada por el impacto del coronavirus (Covid19).En este post, vamos a ver una serie de pautas para afrontar psicológicamente esta situación:

  1. Lo primero que podemos y debemos hacer es informarnos sólo en fuentes  de contrastada calidad científica. Los medios de comunicación trasladan titulares muy alarmistas, además de repetitivos. Del mismo modo, evita también informarte por las RRSS y a través de WhatsApps ya que si empiezas a leer lo que dicen unos y otros, además de bulos, te vas a encontrar con muchas opiniones sin ningún tipo de validez científica. Usa sólo las RRSS para llegar a las buenas fuentes de información. Y una vez encontradas sigue sólo a esas. Igualmente, evitemos discusiones en grupos o que nos afecten las opiniones de los demás.
  2. Limita el tiempo de exposición a todas las informaciones previamente expuestas. Cuando escuchamos y leemos de forma constante el mismo problema, haciendo un seguimiento del incremento de casos, fallecimientos, etc, sólo provocará que te pongas más nervioso y frustrado por una situación completamente incontrolable desde tu confinamiento en casa.
  3. Sigue las pautas de protección recomendadas por los organismos oficiales y cumple con las restricciones marcadas por el Gobierno. Tanto si estás en confinamiento, como si debes trabajar, cuando te cuidas, ESTÁS CUIDANDO DE LOS DEMÁS. Las medidas están por algo, tratemos de cumplirlas con el mayor rigor para acortar el período de contagios, no saturar más a los diferentes medios sanitarios y terminar con esta pandemia.
  4. Trata de no entrar en pánico o fobia al contagio. Es lógico que nuestro cerebro entre en “modo supervivencia” o en “estado de alarma” en algún momento. Pero no lo alimentemos más de la cuenta. Recuerda la selección de información, el tiempo de exposición y el control que sí puedes hacer adoptando las medidas de protección que se han hecho públicas. Las emociones se contagian y la sensación de pánico es altamente contagiosa. Más que el virus en sí mismo.
  5. Mantente ocupad@: ¿Cuántas veces has deseado poder hacer cosas que el ritmo frenético que nos impone la vida no nos lo ha permitido?. Prepara una lista de cosas que te gustaría hacer y que tienes posibilidad de llevarlas a cabo en tu casa. Aprovecha el tiempo en lugar de pasarlo lamentándote por no poder salir. Ordena tus armarios, cocina, juega, habla con tus amigos y familia, lee, ve películas, estudia!!!!… ¿Sabías que hay un montón de servicios que se dispensan de forma gratuita y de reputada calidad?
  6. Ordena tu día: una de las primeras cosas que debes hacer es no dejarte llevar por el hastío y la tristeza. Levántate cada día a una hora razonable, quítate el pijama, prepara una rutina cómoda y divertida, evita atracones de comida. Trata de distraerte lo máximo posible con los medios que tengas, Hay miles de ideas para hacer cosas sin aportación económica
  7. Pide ayuda, comparte tu situación con tu círculo de confianza: por terrible que sea tu situación, será más fácil si pides ayuda. A raíz de esta situación, además de las ayudas gubernamentales, se ha creado un equipo de voluntariado en muchas áreas. Si nos comunicamos, podemos tratar con seriedad cada caso y evitar que muchas personas estén en riesgo grave de exclusión.
  8. ¿Tienes hijos, personas dependientes a cargo, estás sol@? Para todas las edades hay infinidad de cosas para hacer. Aprovecha este tiempo único para ofrecer todo el cariño que puedas a tu familia o amigos. Tanto si estás con tu familia, como si no puedes estarlo físicamente, es una oportunidad la que nos ha ofrecido la vida para ofrecer lo mejor de nosotros mismos a aquellos que nos importan. No te derrumbes ni te dejes llevar por el pesimismo. Es momento de sacar lo mejor de ti. Sonríe, y la vida te sonreirá. No es una utopía. Acción = Reacción. Cosechamos lo que sembramos.
  9. Trata de ver el lado positivo de la situación. El estado de alarma se ha ampliado hasta el 25 de abril, y con ello nuestro confinamiento. No es un consejo naif. Cuanto antes se estabilicen los casos, antes se parará la posibilidad de nuevos contagios. Y ese es el modo de que vayan decreciendo el número de casos y por tanto el riesgo de males mayores. Y de ese modo los laboratorios tendrán tiempo de sacar una vacuna para que pueda ser utilizada cuando haya un nuevo repunte el próximo invierno (si es que el virus acaba siguiendo un patrón estacional que es una de las posibilidades).
  10. ¿Cuál es tu situación laboral? Tu empresa ha realizado un ERTE y estás incluido?, finalizó tu contrato antes de la regularización del estado de alarma?… la realidad es que las medidas han ido saliendo muy lentamente. Se primó la sanidad frente a las acciones laborales. Esto dio lugar a la incertidumbre y a la gestión cambiante de las acciones laborales por falta de un criterio único. Las empresas han tenido que trabajar a mil por hora, con incertidumbre, sin medios. El trabajo de los responsables de las empresas ha sido muy duro. Con Decretos publicados en fines de semana a última hora del día para su aplicación instantánea. Esto ha complicado de una forma brutal todas las gestiones que se deben implementar en plataformas telemáticas que no estaban preparadas. Tienes dudas? Por favor, acude a la fuente real que te puede dar respuestas. Si conoces a los responsables dirígete a ellos. Igualmente si tienes comité de empresa, habla con ellos. Pero evita entrar en círculos de opiniones con información no contrastada. La única forma de saber la verdad, es consultándola a quien tiene la información. Paciencia. Todo se va a resolver.

La gran mayoría de las empresas ha hecho una labor encomiable, y los trabajadores han asumido estas acciones de una forma responsable, cívica y confiada. Todos se merecen un aplauso, cada día. Todos ellos son los héroes ocultos. Los trabajadores que viven con la incertidumbre de si volverán a tener un trabajo, los responsables que no han podido descansar ningún día, con el peso de volver a sacar las empresas adelante manteniendo los puestos de trabajo.

También se merecen un aplauso los niños, y también aquellas madres y padres que luchan cada día por hacerlo de la mejor manera, por sonreír, sin transmitir preocupación y tratando de mantener la calma. Se merecen un aplauso los mayores que viven con miedo sabiendo que son el colectivo más vulnerable.

Aplaudamos a todos y cada uno que trata de ser responsable. Aplaudamos el cambio y aprendamos de esto, a valorar lo que realmente importa, a vivir con menos, pero no por ello ser menos.

Todos los puntos que se han tratado en este post, tienen su desarrollo individual. Técnicas de control de ansiedad, recursos para niños y adultos e infinidad de ideas para hacernos los días más agradables.

Si quieres adentrarte en cualquiera de ellos, quieres una recomendación personalizada, tienes cualquier consulta, ponte en contacto y deja tu comentario. Y, por supuesto, si quieres aportar, APORTA. Todas las mentes son brillantes.

¡Te espero!