Posted on abril 11, 2020 in Psicología

Técnica 3 para Gestión de Ansiedad

“GESTIÓN Y CONTROL DE NUESTRO LENGUAJE INTERNO“

Nuestro Lenguaje interno son las frases o mensajes que nos dirigimos a nosotros mismos para afrontar las situaciones que se nos presentan.

Estas verbalizaciones nos ayudarán a conseguir objetivos, dirigir, apoyar, frenar o mantener comportamientos que se estén llevando a cabo o que se deseen modificar o ejecutar.

Para ello sería muy interesante que hicieras un registro de pensamientos. Basta con anotar en una libreta: Día, hora, pensamientos positivos o negativos, respuestas fisiológicas ante determinados eventos, comportamientos realizados. Esto es muy importante para cambiarlos luego por evaluaciones no alarmistas/catastrofistas (positivas y realistas)

Si tienes niños en casa, o bien, has tenido la posibilidad de estar con ellos te habrás dado cuenta que los niños suelen decir en voz alta lo que van a realizar o están realizando: ahora coloco los muñecos sentados y les voy a dar de comer, después nos vamos a ir al parque y si se portan bien les voy a comprar un helado… Sin embargo, según nos hacemos mayores ese lenguaje lo vamos interiorizando y se formará el lenguaje interno o, lo que es lo mismo, el pensamiento.

De tal forma que cuando somos adultos también nos hablamos con dicho lenguaje de forma inconsciente. Nos damos mensajes a nosotros mismos ante lo que nos ocurre. Estos mensajes se llaman “auto-instrucciones”.

Todo lo que se entrena, lo convertimos en un hábito. Nuestros hábitos se convierten en acciones inconscientes formando parte de nuestra rutina. Y es ahí cuando conseguimos controlar nuestras emociones negativas sin esfuerzo.

Para que te resulte más fácil, te propongo algunas frases automotivantes que te pueden ayudar:

 “Si otros pueden yo también, voy a intentarlo”

“Poco a poco iré adquiriendo autocontrol”

“Puedo hacerlo, sólo tengo que intentarlo”

 “Si me pongo nervioso no pasa nada, me relajo y ya está, ahora sé cómo hacerlo y cuanto más lo practique mayor será mi dominio”

“No quiero continuar con el problema voy a enfrentarme a él y lo intentaré resolver”

“Siempre he tenido problemas y los he resuelto, éste no va a ser peor”

Este lenguaje interno, a través del cual la persona se habla a sí misma, es un mecanismo que puede ayudarnos a encontrar la solución o a actuar de una forma mucho más eficaz en el momento oportuno.

En este sentido, también se pueden utilizar tarjetas o post-it, donde vamos a escribir frases motivantes, que pondremos en la nevera, en sitios clave de nuestra casa, espejos, bolso,… para leer a primera hora de la mañana, durante el día, o bien, antes de acostarnos. Cualquier sitio del que tengas la certeza que lo vas a ver.

Ejemplos de frases que puedes escribir:

  1. Cada día tengo más autoncontrol. No lo dejes ahora… Sigue así!, De qué te has sentido orgullos@ hoy?
  2. No importa si hoy no lo he logrado, lo seguiré intentando!
  3. Mi reto de hoy:……………(escríbelo) y por la noche recapitula lo que has hecho, cómo, qué cambiarías y de qué estás content@.
  4. Lo voy a conseguir, por mí y por los que quiero!
  5. Caer o levantarme, sólo es mi trabajo, de nadie más

Y así, escribe y personaliza las tuyas. Cámbialas, ponte retos, cambia el formato. Las tarjetas puedes hacerlas tú mismo, de miles de formas y colores. Que sean llamativas y fijen tu atención.

De esta forma, repitiendo y convirtiéndolo en una rutina, lo que ahora parece un “rollo”, se terminará convirtiendo en un éxito, y lo incorporarás a tu lenguaje interno y forma de ver la vida. Todo ello hará que nos sintamos mucho mejor, con más ánimo, mejor humor y en consecuencia con mayor capacidad para responder de forma adecuada a las diferentes situaciones.

Pensemos que uno va a enfrentarse a una situación que valora como amenazante o estresante. Para utilizar la técnica, tendremos en cuenta tres momentos distintos en los que habrá que intervenir:

  • Antes: cuando alguien tiene que enfrentarse a una situación que le resulta estresante o ansiógena suele anticipar su malestar y debido a ello, ya en esta fase mantiene un diálogo interno negativo.
  • Durante: es el momento del enfrentamiento; si el diálogo interno es negativo, iniciaremos la intervención pero el malestar irá en aumento.
  • Después: la persona se castigará emocionalmente por su mala actuación por lo que su alto nivel de ansiedad y la respuesta inadecuada quedarán condicionadas para el futuro.

El gran objetivo a lograr debe ser la sustitución de autoafirmaciones inadecuadas por otras más realistas y adaptativas.

¿Cómo podría autoinstruirse una persona de una forma más adecuada?

Antes:

  • Me preguntaré ¿cuál es mi problema? Por ejemplo: Hacer algo que me aterra.
  • ¿Qué tengo que hacer? Lo primero estar tranquilo. Voy a llevar a cabo un plan: voy a relajar, voy a intentar no ponerme nervioso, lo superaré y estaré bien, sé que lo puedo hacer, por lo menos voy a intentarlo…

Durante:

  • Puedo hacerlo.
  • Lo estoy haciendo.
  • No va a pasar nada.
  • Puedo manejar la situación, todo es cuestión de práctica.
  • Si siento un poco de tensión, haré una pausa y me relajaré.
  • Voy a respirar lentamente.
  • No voy a perder el control…

Después:

  • ¡Lo conseguí!
  • ¡He controlado la situación!
  • ¡La próxima vez lo haré mucho mejor!
  • Puedo relajar la tensión…

Las autoinstrucciones deben ser redactadas con nuestras propias palabras, de tal forma que nos resulten muy significativas y las convirtamos en algo personal y perteneciente a nuestro repertorio de una forma totalmente interiorizada, automática y adaptada a cada situación.

El método también se conoce como “Vacunación contra la tensión, ansiedad o estrés” Las autoinstrucciones pueden utilizarse en situaciones en las que nos sentimos frustrados, temerosos o deprimidos (por ejemplo, en situaciones sociales, al realizar cualquier tipo de exámenes, al realizar entrevistas, al exponer nuestras ideas ante los demás, en algunos tipos de fobias, ante situaciones que nos sintamos agobiados o alterados…).

El término ” Vacunación” intenta proveer destrezas que fortalezcan psicológicamente a la persona al enfrentar situaciones comúnmente “debilitantes y bloqueantes”

Las Auto-Instrucciones Racionales nos dirigen a actuar, a pensar y a sentir de una forma mucho más apropiada en aquellas situaciones que normalmente nos “perturban” y en las cuales nuestra conducta interpersonal competente podría ser mucho menos efectiva.

La base psicológica del método es que las conductas “apropiadas e inapropiadas” se hallan influenciadas por las autoinstrucciones o mensajes que la persona se dice a sí misma.

Por ejemplo, las investigaciones psicológicas demuestran que las personas que experimentan ansiedad en diversas situaciones se dicen a sí mismas pensamientos que son muy diferentes de las autoinstrucciones que emiten las personas que no experimentan ansiedad.

Por tanto, TÚ ELIGES, TÚ ERES EL PROTAGONISTA DE TU VIDA, NADIE MÁS. Y, lo más importante de todo es que…

¡PUEDES LOGRARLO!!!!!!!!!

Fuente: Ana M. Bastida de Miguel (Psicóloga Clínica)